Una vez mas, hemos visto la importancia de los datos maestros en el sistema, y entre ellos varios aspectos importantes, como las vistas que cada uno de los módulos del sistema puede tener sobre el mismo dato, y esto aunque pareciera irrelevante, tiene cierta importancia cuando se analiza.
Mientras que un inventario para Materiales puede ser un conjunto de materiales, para Finanzas es dinero, mientras para cobranza o finanzas un cliente es representado por una cuenta, para ventas es una relación comercial y SAP, nos ofrece la posibilidad de tener en perfecto orden dicha información para que cada módulo la ocupe de la forma en que sea necesaria.
Otro aspecto interesante es la posibilidad de dar de alta clientes o proveedores de una sola ocasión, aunque en algunas empresas sea considerado una mala práctica, en otras es el pan de cada día por la volatilidad del mercado, aunado a que se pueden modificar los datos y que se pueden bloquear, sin duda el maestro de clientes y proveedores, es muy útil.
Finalmente un detalle técnico que se nos pudiera presentar al momento de definir a un cliente o proveedor, es la diferencia que existe entre un ACREEDOR Y UN PROVEEDOR o un CLIENTE Y UN DEUDOR, para eso deberemos de entender que un acreedor, no necesariamente es un proveedor, ni un cliente es un deudor, dado que un proveedor puede ser una manufacturera, pero el acreedor, es decir a quien se le debe, es un consorcio de empresas, mientras que el cliente puede ser el consumidor final, pero el que paga, es un corporativo. ¿Por qué es importante esto? porque al momento de levantar los datos maestros, debemos de saber a quién imputar contablemente los datos.